quinta-feira, 8 de novembro de 2018

Las superbacterias matarán más personas que el cáncer en 2050: ¿podría evitarlo un virus?



Las superbacterias matarán más personas que el cáncer en 2050: ¿podría evitarlo un virus?

Aunque el tratamiento con fagos, virus programados para eliminar las bacterias, se conoce desde comienzos del siglo XX, una serie de intrigas y el auge de los antibióticos los dejó en el olvido. Ahora que la resistencia bacteriana es una amenaza grave, la FDA podría autorizarlos

En 2050 las superbacterias matarán más población que la que hoy muerte de cáncer: 10 millones de personas por año. (iStock)
En 2050 las superbacterias matarán más población que la que hoy muerte de cáncer: 10 millones de personas por año. (iStock)
Se estima que las superbacterias matan a unas 700.000 personas por año en este momento. Los microbiólogos advierten que el mundo no está muy preparado para su amenaza en el futuro cercano: calculan que la creciente cantidad de bacterias capaces de resistir a los antibióticos matará a 10 millones de personas por año hacia 2050. Eso es más gente que la que hoy muere de cáncer.
Si bien los países más afectados son los de menos recursos, donde se dan variantes de malaria y tuberculosis que no responden al tratamiento, los microbios no respetan las fronteras. A finales de 2015 Tom Patterson, un profesor de la Universidad de San Diego, regresó a su casa en California, tras un viaje por Egipto, con una infección de Acinetobacter baumannii, una oportunista mortal que se mostró resistente a una farmacia entera. Cuando entró en coma, su esposa, una bióloga de la institución, aceptó un tratamiento con bacteriófagos, o fagos, una clase de virus capaces de eliminar bacterias.

Tom Patterson y Steffanie Strathdee, en Egipto, poco antes de que una infección lo dejara en coma. (Foto gentileza de Steffanie Strathdee)
Tom Patterson y Steffanie Strathdee, en Egipto, poco antes de que una infección lo dejara en coma. (Foto gentileza de Steffanie Strathdee)
Algo que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) no ha aprobado para su uso masivo, sino sólo para usar en humanos en casos sin esperanza y como parte de una investigación.
En marzo de 2016 Patterson salió de un coma de meses y fue celebrado formalmente como "la primera persona que recibió una terapia endovenosa de fagos satisfactoriamente", según el sitio de la universidad. Como están programados para devorar —de ahí su nombre— a las bacterias, no representan una amenaza a gran escala para las personas.

Tom Patterson poco después de su mejora con terapia de fagos, tras una infección letal que lo dejó meses en coma. (Foto gentileza de Steffanie Strathdee)
Tom Patterson poco después de su mejora con terapia de fagos, tras una infección letal que lo dejó meses en coma. (Foto gentileza de Steffanie Strathdee)
Los fagos inyectan su ADN en las células de las bacterias, donde se multiplican y causan que la bacteria se rompa y muera. Son tan específicos que cada cepa ataca una clase particular de bacteria, es decir, todo lo opuesto a un antibiótico de amplio espectro. Son, además, los organismos más numerosos que existen.
Aunque la recuperación de Patterson fue difícil, su caso ilustró las posibilidades de una alternativa a los antibióticos que no es nueva, pero que se dejó de estudiar poco antes de su identificación entre 1915 y 1917.
Una imagen de fagos en pleno ataque de una bacteria. (Wikipedia/Graham Beards)


Una imagen de fagos en pleno ataque de una bacteria. (Wikipedia/Graham Beards)
El inglés Frederick Twort y el francés Félix d'Herelle se atribuyeron el descubrimiento y dieron origen a una guerra de egos y política internacional. Cuando en las décadas de 1940 y 1950 comenzó la producción industrial de antibióticos, el tratamiento costoso y controversial quedó en el olvido.
"Se usa comúnmente en partes de Europa del Este y la ex Unión Soviética como otra forma de tratar infecciones que de otro modo se podrían combatir con antibióticos", según Business Insider, que presentó la investigación de una pequeña empresa AmpliPhi Biosciences, que intenta que su tratamiento de fagos contra el Staphylococcus aureus y la Pseudomonas aeruginosa —que afecta los pulmones de personas con fibrosis quística— se apruebe en los Estados Unidos.

Paul Grint, el dueño, observó que actualmente es posible hacer una secuencia genética de las bacterias, de manera  tal que se puede tener la certeza de que los fagos que se cultiven para atacarlas serán los exactos.

Colonias de superbacterias en el Laboratorio Kolter de la Universidad de Medicina de Harvard. (Scott Chimileski, Roberto Kolter/Harvard Medical School)
Colonias de superbacterias en el Laboratorio Kolter de la Universidad de Medicina de Harvard. (Scott Chimileski, Roberto Kolter/Harvard Medical School)
Steffanie Stathdee, la esposa de Patterson, estaba doblemente feliz por la recuperación de su marido. No sólo se había salvado: había adelantado la investigación que ella lleva adelante con sus colegas del departamento de Salud Global.

A comienzos de noviembre, un mensaje de ella en Twitter mostró que el equipo había recibido otro caso. El tuit parecía escrito en clave:

"¡Investigadores de #fagos! Trabajo con un equipo para conseguir fagos de Burkholderia capacia para tratar a una mujer de 25 años con fibrosis quística cuya infección ha rechazado todos los #antibióticos. Necesitamos fagos líticos no lisogénicos URGENTE para encontrar pares adecuados. ¡Escriban por correo electrónico si pueden ayudar!".

Alguien pudo, siguió el caso la revista Time. Así Mallory Smith, una paciente con doble transplante de pulmón que ingresó en estado crítico al Centro Médico de la Universidad de Pittsburg, salvó la vida también.

Según el artículo, "la población general no entiende bien el alcance de la amenaza que representan las superbacterias" y "en el horizonte no hay mucha esperanza en lo que respecta a nuevas drogas". No, al menos, en el campo de los antibióticos: en un año desde el lanzamiento de uno nuevo, los microbios se adaptan y comienzan a presentar resistencia.

Mallory Smith, una joven con fibrosis quística y doble transplante pulmonar, salvó la vida gracias a la terapia de fagos. (Foto gentileza de Steffanie Strathdee)
Mallory Smith, una joven con fibrosis quística y doble transplante pulmonar, salvó la vida gracias a la terapia de fagos. (Foto gentileza de Steffanie Strathdee)
"Esto es una crisis", dijo a Time Ry Young, director del Centro de Tecnología de Fagos de la Universidad A&M de Texas. "La gente no es consciente del peligro".
2018 parece el año en que eso puede cambiar, ya que los experimentos hechos con Patterson y Smith abrieron la puerta a ensayos clínicos auspiciados por la FDA.


Según advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) "existe una necesidad urgente de invertir en la investigación de infecciones resistentes a la tuberculosis, o retrocederemos a la época en que la gente le temía a las infecciones más comunes y arriesgaba sus vidas en una cirugía menor". Un corte hecho con un papel. Una otitis. Algunas enfermedades de transmisión sexual, como la gonorrea, que la OMS considera potencialmente "imposible de tratar" en el futuro cercano, se agravan hasta causar problemas de salud graves y permanentes.


"Los defensores de la investigación en fagos dicen que el tratamiento nunca reemplazará a los antibióticos: para las infecciones de rutina, esos medicamentos serán siempre más convenientes y fáciles de usar", según Time. "Pero si la FDA aprueba los fagos, podrían convertirse en un antídoto poderoso a las superbacterias cada vez más comunes".


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Um comentário:

Associação Park Way Residencial disse...

http://www.ufrgs.br/fagos/fagos_comoagem2.php

Bacteriófagos são classes de vírus que dependem de bactérias ou vivem em bactéria. Cada tipo de fago possui um alvo específico somente determinadas bactérias como seu hospedeiro Fagos não podem infectar células mais complexos do que bactéria pois a por causa das propriedades superficiais dessas cecélulas não são sucetíveis a invasão pelo bacteriófago. Esses vírus estão constituidos de um pacote de ADN ou ARN para informação genética e uma proteína de superfície Como outros vírus os bacteriófagos estão subdivididos em dois grupos: os bacteriófagos líticos e lisogenicos.

Os vírus lisogênicos infectam as células e se integram sua informação genética no genoma do hospedeiro levando a uma associação permanente com a célula como um “profago”e toda a sua progênie. De tempos em tempos eles reorganizam o seu genoma da célula hospedeira, replicam e finalmente fazem um ciclo lítico, destruindo a célula hospedeira e liberando novas partículas virais livres.

O ciclo de infecção de um vírus lisogenico estende-se por várias replicações nas células hospedeiro. Ocasionalmente, partes do ADN bacteriano é carreado junto com o genoma viral durante o processo de cutting-out . Essa transdução tem um papel importante na troca de material genético na difusão por exemplo informação para resistência. Entretanto e por causa d ciclo de infecção longa, os fagos lisogenicos não úteis para a fagoterapia.

Os fagos líticos são utilizados na fagoterapia pois possuem um ciclo de replicação mais curto. Esses vírus infectam uma célula sempre do exterior sem integrar sua informação genética no genoma da célula hospedeira. Eles mudam o genoma da célula hospedeira, replicando e uma grande quantidade de novas partículas virais por lise ou destruição da célula após um período de tempo relativamente fixo. Os novos vírus continual o cilco lítico infectando novas células.